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Todos los restaurantes pasan por semanas tranquilas. Una temporada baja, un competidor que abre a la vuelta de la esquina, un vecino reformado con nuevas y brillantes publicaciones en redes sociales… hay muchas razones por las que el tráfico puede bajar. La buena noticia es que las respuestas están en gran medida en sus manos.
A continuación, le presentamos cuatro pasos prácticos que de forma consistente marcan la diferencia cuando necesita llenar mesas.
Cuatro pasos para mantener su restaurante con reservas cuando baja el tráfico
1. Aparezca en las redes sociales e interactúe con sus comensales
Un servicio presencial excelente sigue siendo la clave a largo plazo, pero ya no es el único lugar donde ocurre la hospitalidad. Las redes sociales son donde muchos comensales descubren su restaurante por primera vez, a través de Instagram, Facebook, YouTube y TikTok. No deje de consultar nuestras guías enlazadas sobre cómo promocionar su restaurante en redes sociales.
Publique fotos que reflejen la experiencia real, escriba los pies de foto con su propia voz y termine cada publicación con una llamada a la acción cercana: reserve una mesa, pruebe un plato nuevo, pase a tomar una copa de vino el jueves. El objetivo no es parecer impecable; el objetivo es parecer accesible.
No olvide añadir un toque humano a su marca: comparta una foto del equipo, un momento entre bastidores durante la preparación o el nuevo plato que su chef está probando esta semana.

2. Haga que las reservas online sean muy fáciles
Si un comensal decide que quiere cenar en su restaurante esta noche, los próximos treinta segundos deciden si realmente lo hace. La fricción en el paso de la reserva es lo más fácil de solucionar en la mayoría de los restaurantes.
Un buen sistema de reservas significa que los clientes pueden reservar en dos toques desde su web, la búsqueda de Google o Instagram, sin llamar, enviar un correo ni esperar a que alguien atienda un formulario. Añada un botón de Reserve with Google para que los comensales le encuentren en los resultados de búsqueda que ya usan, y ponga un enlace de reserva claro en todos sus canales.
Las semanas más tranquilas son exactamente el momento en que quiere que el camino de “lo estoy pensando” a “voy a ir” sea lo más corto posible.
3. Ajuste su menú en torno a lo que vende
Los períodos de calma son una buena excusa para analizar el menú con detenimiento. ¿Qué platos se venden de forma constante? ¿Cuáles tienen poca salida? ¿Cuáles se comen el margen?
Muchos restaurantes aprovechan las semanas más tranquilas para simplificar: se quedan con los platos de mayor margen y más ventas y eliminan el resto. Un menú más corto es más fácil para la cocina, más rápido de emplatar y más sencillo de elegir para los comensales. Las ofertas combinadas orientadas al valor (“dos platos + una copa de vino”) dan a los clientes un motivo claro para venir esta semana, no el mes que viene.

4. Haga que la experiencia en el restaurante merezca ser contada
Cuando el tráfico es escaso, la peor respuesta es conformarse con lo justo. La mejor respuesta es asegurarse de que cada comensal que entra tenga un motivo para volver y contárselo a alguien.
En su mayoría son pequeñas cosas bien hechas: un camarero que recuerda la bebida de un habitual, un pequeño detalle al inicio o al final de la comida, un menú digital que carga al instante y muestra fotos reales de los platos, un mensaje de seguimiento que agradece al comensal por su nombre. Nada de esto cuesta mucho. Todo ello se va acumulando.

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Si tiene alguna pregunta sobre Resos y cómo implementarlo en su restaurante, escríbanos a hi@resos.com y le responderemos lo antes posible.